Cáncer de mama: ¿cómo se lo digo a mi hijo?

18 octubre 2013

Los dos niños observaban muy serios a su padre. Sentados en un banco, él les decía lo siguiente:
«Tenéis que ser fuertes. Vuestra madre no va a estar en unos días… y cuando vuelva va a necesitar vuestra ayuda. Está malita, pero se va a poner bien».
Los niños tenían 11 y 8 años.

Este caso es real. El momento en el que un padre les tiene que decir a sus hijos: «vuestra madre tiene cáncer de mama«. Pero… ¿hizo lo correcto? ¿Se debe hablar con los niños? ¿Se les debe ocultar la realidad?

La psicóloga Laura Torres, de la Asociación Española contra el Cáncer, deja muy claro que el niño, ante todo, debe saber la verdad: «Muchas veces, la tendencia a protegerles hace que el primer impulso sea el de mantenerles al margen; sin embargo, guardar el secreto, además de consumir demasiada energía a toda la familia puede resultar perjudicial para los niños. Los niños necesitan saber la verdad, siempre adaptada a su edad y sus circunstancias».

[blockquote]Los niños necesitan saber la verdad, siempre adaptada a su edad y sus circunstancias[/blockquote] Porque los niños enseguida de dan cuenta de que «algo no marcha bien», y el callarnos puede hacer que se dispare su imaginación. «En la mayoría de los casos, los niños a los que se les ha contado la verdad sobre lo que está pasando desde comienzo de la enfermedad, reaccionan con menos ansiedad que aquellos a los que se les mantiene oculto», cuenta Laura.

Entonces, este padre ¿hizo bien?; sí. Pero… ¿utilizó las palabras adecuadas? La psicóloga nos responde: «Hay cierta información básica que todos los niños deberían saber, aunque no se tiene porque dar todo en un único momento (sobre todo en los más pequeños):

• El nombre del cáncer.
• El lugar del cuerpo donde se encuentra.
• Cómo será el tratamiento (que será largo, si habrá hospitalizaciones, efectos secundarios más destacados…).
• Los cambios que se producirán en sus vidas y cómo se van a organizar para que siempre estén atendidos.

Para explicar que es el cáncer se puede decir, por ejemplo, que al igual que las casas están formadas con ladrillos, el cuerpo humano está formado por miles de células. Cuando alguien tiene cáncer algunas de esas células crecen muy deprisa formando bultos o tumores y no dejan trabajar bien a las demás, por lo que es necesario poner un tratamiento. Dependiendo de la edad necesitara más o menos detalles», concluye la psicóloga.

[blockquote]Dependiendo de la edad, el niño necesitara más o menos detalles sobre la enfermedad [/blockquote]

Por lo tanto, hay que dejar que el niño pregunte y sobre todo, hacerles ver que la familia estará unida y se mantendrá fuerte y que ellos también pueden ayudar a su madre.

Y la madre… ¿no debería ser ella la que se lo explique a los hijos? Laura reconoce que lo mejor es que ambos padres hablen con los hijos, y en el caso de que la madre no tenga pareja, que busque ayuda en algún familiar o persona muy cercana al niño. Lo ideal en el caso de que haya hermanos, es contárselo por separado para adaptar las palabras a cada edad. «Si el niño se entera por terceras personas, será muy difícil volver a recuperar su confianza y que pueda sentirse seguro», explica.

[blockquote]Si el niño se entera por terceras personas, será muy difícil volver a recuperar su confianza y que pueda sentirse seguro [/blockquote]

Aún recuerdo el día en el que mi abuela me enseñó su cicatriz. Le recorría de parte a parte el pecho. Yo tenía nueve años y jamás olvidaré su sonrisa.

-¿Ves?-me dijo-al cáncer se le vence. Él sólo me ha dejado esto, una cicatriz y yo le he ganado.

Y dicho esto se colocó con total naturalidad su prótesis. Mi abuela por entonces quería que viéramos la importancia de luchar a tiempo y que perdiéramos el miedo. ¿Hizo bien?

Según la psicóloga infantil, los niños seguramente se darán cuenta de todo: si su madre usa peluca y si tiene una cicatriz. Es mejor prevenirles de todo lo que van a ver: «El hecho de enseñarles o no las cicatrices dependerá más de si el niño lo pide o no. En el caso de hacerlo, es importante explicarles antes lo que van a ver».

[blockquote]En general, tenemos que tener en cuenta que tienen una capacidad de afrontamiento mucho mayor de la que a veces suponemos [/blockquote]

El cáncer de mama no tiene que suponer ningún trauma para los niños si se les explica con naturalidad. Lo más importante para ellos es sentirse cuidados y protegidos y también parte importante de la familia y por supuesto, continuar con sus rutinas: «En general, tenemos que tener en cuenta que tienen una capacidad de afrontamiento mucho mayor de la que a veces suponemos».

De todas formas, si a pesar de todo esto se observa un cambio brusco en el niño (prolongado durante varias semanas), que suponga un deterioro en su vida escolar, familiar y social, siempre será mejor consultar a un especialista.

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Por Estefanía Esteban | eesteban [arroba] lasierraconestilo.es.