¿Cómo saber si eres adicto al sexo?

29 diciembre 2015

La adicción al sexo es un problema psicológico con el que de vez en cuando se bromea, pero bien es cierto que este desorden o problema, cada vez más tratado por psicólogos y profesionales, como los del centro de adicciones Exii, puede traer graves consecuencias sobre las relaciones sociales y la vida de quienes lo padecen.

 

Un equipo dotado de psiquiatras y psicólogos de la Universidad de California han elaborado una lista de pautas para diagnosticar el llamado ´desorden hipersexual´como un tipo más alrededor de la salud mental.

 

Algunas de las señales y síntomas que reúnen los adictos al sexo, que padecen este desorden, incluyen un patrón repetido de fantasías sexuales y el recurrir al sexo en respuesta a estados de ánimo desapacibles como la depresión o el estrés. Además, las personas con este problema no logran tener éxito en sus intentos de frenar o reducir su actividad sexual cuando se dan cuenta de que este es un problema. Para estos individuos el problema es que es una conducta constante, que se acrecienta hasta el punto de que el deseo sexual llega a controlar todos los aspectos de sus vidas, y además se sienten impotentes y grandes en sus esfuerzos por cambiarla, según Rory Reid, uno de los autores de la revista Journal of Sexual Medicine.

 

Investigadores testaron la eficacia de sus criterios y pautas a la hora de diagnosticar adicciones sexuales en más de 200 individuos con distintos problemas de salud mental, y lograron diagnosticar de manera correcta al 88% de los pacientes. Además, detectaron que la mayoría de pacientes con desorden hipersexual sufrían la consecuencia de su enfermedad: el 17% había perdido su trabajo al menos una vez, el 39% había roto con su pareja y el 28% había contraído alguna enfermedad de transmisión sexual.

 

El estudio también reveló que el 54% de los individuos se habían dado cuenta de que eran adictos al sexo antes de los 18 años, y un 30% lo constató durante la época universitaria, entre los 18 y 25 años más o menos. Las conductas más repetidas entre los afectados incluían el uso excesivo de pornografía y la masturbación, seguidas del cibersexo y el sexo consentido. Estas personas tenían repetidos encuentros con parejas ´singles´o anónimas y trabajadoras sexuales.

 

Los autores y escritores pretenden incluir el desorden hipersexual, en las próximas ediciones del DSM-5 (Manual de Estadística y Diagnóstico de los Desórdenes Mentales), considerado como la ´biblia´de la psiquiatría.



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