La globalización y el desarrollo de la tecnología del deporte

1 septiembre 2017

Durante las últimas décadas hemos asistido al gran desarrollo tecnológico en la ropa deportiva. La comunión de diversas disciplinas contribuyen a alcanzar cotas deportivas nunca vistas hasta ahora. Parte de este mérito se debe al empuje económico que han recibido las empresas deportivas desde los años 50, cuando el deporte pretendió sustituir a los enfrentamientos cruentos en las batalla nacionalistas entre países.

El enfrentamiento Soviético-americano y una Alemania dispuesta a demostrar que sabía levantarse propiciaron un ambiente de competitividad deportiva que puso el interés comercial y político en los eventos deportivos. Gracias a los medios de comunicación todo el planeta era capaz de contemplar las maravillas atléticas de los países contendientes y los deportistas se convirtieron por primera vez en estandartes del orgullo patrio, más allá incluso de los famosos Juegos Olímpicos de Berlín del 36. En los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial el deporte se consideraba la única manera aceptable de vencer a un país, por lo que las grandes empresas vieron un filón que da hoy más frutos que nunca.

La difusión que alcanzan actualmente los eventos deportivos permite a las empresas y a los clubes hacer una inversión mucho más grande que en el pasado. Los canales temáticos e internet han llevado el fútbol a países que antes no habían mostrado interés alguno en este deporte. El caso de China es paradigmático. El interés del gigante asiático por este deporte ha disparado los precios de los jugadores en el mercado de fichajes, y las inversiones de los magnates de Oriente Medio permiten a los clubes adaptarse al período de expansión económica sin precedentes que vive este deporte. En este aspecto España disfruta de una posición privilegiada al encontrar en su liga a parte de los mejores jugadores del mundo, rentables solamente gracias a las increíbles cifras de audiencia de los eventos futbolísticos en todo el planeta.

La relación entre la inversión de los países en deporte y los éxitos conseguidos en competiciones internacionales es más que evidente. Los países la conocen y por eso Brasil dedicó una jugosa partida presupuestaria a sus deportistas durante los años de los Juegos Olímpicos y el Mundial. Ante eventos de tales magnitudes es útil explotar al máximo la propaganda que puede aportar el deporte y nuestro país fue un claro ejemplo en Barcelona ‘92.

Solamente comprendiendo este contexto se pueden entender los continuos avances en materia deportiva. Aunque la historia arranca muy atrás en el tiempo uno de los hitos más destacados fue el de las botas Adidas de tacos intercambiables del Mundial de 1954 en Berna. Pero no solo las grandes firmas copan la innovación en este ámbito. Hace 20 años Under Armour, una marca desconocida logró fabricar una camiseta transpirable para aligerar el peso de las prendas durante las competiciones.

El auge del running también no solo ha permitido el crecimiento de las zapatillas para correr, sino que cada vez son más los corredores que se preocupan por utilizar las nuevas técnicas para disfrutar del deporte sin lesiones. Los avances en estudios biomecánicos de la pisada permiten actualmente incorporar plantillas a medida completamente personalizadas a los puntos de apoyo de cada persona. Las plantillas para correr se fabrican actualmente del polímero EVA, que disminuye los impactos y reduce las posibilidades de sufrir lesiones. Los estudios se basan en vídeos con cámaras especiales y procesados digitalmente para obtener una imagen tridimensional. Actualmente están al alcance de cualquier deportista aficionado.

Pero no es la ropa lo único que se ha beneficiado del impulso tecnológico. Vemos también que los deportistas están sometidos a mayor exigencia y los tiempos de recuperación se reducen. A la ropa inteligente se añaden técnicas médicas que antes estaban restringidas a las élites deportivas. Las cámaras hiperbáricas consiguen que llegue más oxígeno a los tejidos dañados y facilitan su recuperación.

El interés en el deporte se ha ampliado a toda la sociedad. El gasto medio del ciudadano en deporte se ha incrementado, y paradógicamente los precios de los artículos han bajado en general, lo que indica un cambio cultural hacia el deporte, y la ropa deportiva se ha ganado un lugar en la moda ‘casual’ o no deportiva. Todos los deportistas, profesionales y aficionados se ven beneficiados por el increíble desarrollo de la tecnología del deporte en un contexto cultural que toma al deporte como una actividad fundamental para la salud física y mental.



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