Preservar la identidad

18 abril 2014

Quien ha padecido malos tratos psicológicos o anulación de su persona, emprenderá un camino más o menos largo hasta  recuperar el terreno que le han arrebatado.

Parece paradójico que la búsqueda de su propia identidad tenga que hacerla mediante la ayuda de otra persona que habitualmente no la conoce de nada, la que será su terapeuta. Y es que el camino que la conduce a  ella misma es complejo porque estará plagado de piedras y trampas que otro -su maltratador o su anulador-, ha sembrado allí con el fin de desdibujarla y perderla de manera que no pueda autogobernarse.

Este camino pedregoso e inseguro es conocido por los expertos, porque es el que construyen las personalidades maltratadoras en general. Por ello, los terapeutas sabrán conducir a la mujer hasta su salida.

identidad-revoluzionPero una vez allí fuera, empezará el camino de regreso a sí misma, donde es probable que aparezca el temor a no verse encajada dentro de ningún lugar,  a sentirse diferente a las personas que ve a su alrededor, a no saber manejarse como lo hacen ellos, a no poder tener una vida como la que parece que viven los otros.

La recuperación de su identidad debe tener como objetivo primordial no la reconstrucción de lo que era o lo que ha quedado de ella, sino la recuperación de lo más auténtico que hay en ella. El maltratador ya la ha manipulado hasta hacerla perder el control de su realidad. Ella misma ha experimentado nuevas y distintas formas de ser intentando hallar alguna que no disgustara tanto al hombre que siempre la estaba menospreciando. Decirse un  “ya está bien” como punto de partida no está mal: ya está bien de olvidarme de ser yo misma; ya está bien de creer que debo esforzarme en ser como los demás necesitan que sea; ya está bien de invertir todo mi esfuerzo en ser lo que no soy.

Descúbrete, e inicia el proceso de ese despertar como una exploradora que está a punto de encontrar un tesoro. Olvídate de que sea como el que ves en la persona que admiras o en la que te gustaría convertirte. Búscate seas quien seas y cuando te aceptes tal y como eres, y disfrutes de lo que eres, te harás brillar. Porque el verdadero tesoro se convierte en tal cuando uno reconoce como propio, cuida, y valora lo que es en sí mismo de manera auténtica.

Cuando se pierde la identidad y hay tanta confusión interna,  buscando un punto de partida para iniciar la recuperación, puede cometerse el error de ponerse un modelo ya existente como espejo. Si se hace así, el espejo puede devolver frustración al no ser capaz de ser, de nuevo, alguien que ya es por sí mismo. Cada uno es quien es por un cúmulo de factores, entre ellos, experiencias y estas son únicas por otros tantos, como  la forma de asumirlas y esta, a su vez,  por el carácter, prioridades, educación… por eso cada uno de nosotros somos diferentes, por la multitud de formas en las que combinamos todos los factores que manejamos consciente e inconscientemente.

Invierte bien tu tiempo, tu esfuerzo y tu intención. Sé tú misma, sea quien que resultes ser, será la mejor base para reinventarte después, a partir de una estructura sólida y real, pero sobre todo, propia y querida por ti. Aunque aún no lo sepas, aunque no puedas creerlo, posees al menos una cualidad. Porque todos tenemos al menos una. Y de ella, cuando la encuentres, podrás obtener ese punto de partida que tanto necesitas para sentirte segura, esperanzada.

Tu vida es preciosa, no la malgastes intentando parecerte a. Todos tenemos  una “plantilla” exclusiva de vida; disfruta de la tuya, sin que ello te haga sentir diferente, sino especial, como cada uno de nosotros.

Descubrirás que en el diseño más originario, no hay tantas cosas que te separan del mundo que tanto temes.

 

Por Maribel Maseda | www.maribelmaseda.com

Foto: gnuckx / Flickr



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