¡¡Que vienen los virus!!

8 octubre 2013

Tos, mocos, dolor en todo el cuerpo, fiebre muy alta (más de 38,5ºC) , dolor de estómago y escalofríos...

¿Quién no reconoce estos síntomas? La gripe llega con el otoño y los niños son especialmente vulnerables (sobre todo los bebés y niños menores de cuatro años).

Por eso, muchos pediatras recomiendan vacunar a los niños mayores de 6 meses si padecen:
• Enfermedad respiratoria crónica (incluyendo asma e hiperreactividad bronquial).
• Enfermedad cardiovascular crónica.
• Enfermedad metabólica crónica (diabetes….).
• Enfermedad renal o hepática crónica.
• Enfermedad inflamatoria intestinal crónica.
• Individuos con inmunodepresión o inmunodeficiencia (congénita o adquirida).
• Malnutrición.
• Obesidad mórbida (IMC ≥ 3 desviaciones estándar).
• Síndrome de Down y otras cromosomopatías graves.

Si tu hijo está dentro de alguno de estos grupos, los pediatras recomiendan que le vacunes y que te vacunes tú, así como todos los adultos y hermanos del menor en situación de riesgo (solo 1 de cada 10 personas que conviven con niños enfermos crónicos se vacunan).

[box style=»note»] Ya puedes pedir cita en el Centro de Salud: la campaña de vacunación contra la gripe comienza el 14 de octubre. [/box]
Pero, ¿puede alguien prevenir la gripe sin necesidad de vacunarse?
Los pediatras aseguran que hay hábitos que nos pueden ayudar a librarnos del virus. Por ejemplo:
– Llevar una vida al aire libre el mayor tiempo posible, siempre y cuando el aire sea limpio.
– Mantener el ambiente limpio y fresco (a la gripe le encanta el ambiente cerrado y cálido).
– Alimentarse bien: no olvidar nunca las frutas y verduras.
– Lavarse muy bien las manos: antes de comer, después de jugar, al volver del cole… ¡indispensable! (las manos son la principal barrera de contagios).
  

El doctor Francisco José Álvarez nos avisa: «No es lo mismo la gripe en un adulto que en un niño». Los niños son la principal fuente de propagación del virus, porque «eliminan una mayor carga viral y durante más tiempo que los adultos».

Y si a pesar de todo esto, nuestro hijo se contagia de gripe... ¿qué hacemos?
Iván Carabaño, pediatra del Hospital Rey Juan Carlos de Móstoles asegura que no siempre hay que ir a urgencias. «Basta con manejar la fiebre con antitérmicos, no forzar al niño a comer y vigilar la hidratación«. Sin embargo, sí habría que acudir a urgencias si «el niño presenta dificultad respiratoria, si notan que la parte debajo del cuello y las costillas se hunden o si escuchan pitos».

El otoño trae también otras enfermedades, sobre todo infecciones respiratorias: bronquitis, neumonías…; pero también son más frecuentes las visitas al pediatra por culpa de una rinitis, otitis o una gastroenteritis típica del otoño: el rotavirus. El doctor Carabaño alerta además de un virus que acaba de llegar y es «primo hermano» de la gripe: «Hay una epidemia por un virus similar al de la gripe que provoca faringitis«.

[blockquote] SÓLO ENTRE EL 20% Y EL 40% DE LOS NIÑOS CON ENFERMEDADES CRÓNICAS SE VACUNA FRENTE A LA GRIPE [/blockquote] ¿Y cómo es que los pediatras no están enfermos más a menudo?. El primer año, dice Carabaño, «estás constantemente malito… Los años siguientes estás inmunizado, pero el primero es como si volvieras de nuevo a la guardería«.

Por Estefanía Esteban | eesteban [arroba] lasierraconestilo.es.



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