Una Atalaya que sabe a vino

25 marzo 2014

En anteriores semanas hemos hablado de la potencia de la Garnacha y del carácter de la Monastrell, pues bien, qué creéis que puede pasar si ambas variedades se dan la mano en una botella de vino.

orowines

En un proyecto muy bonito como el de Orowines, que lidera la familia Gil de Jumilla, una serie de bodegas de distintas regiones de España comparten una filosofía en torno a la creación de vinos apoyados en viñas viejas y variedades autóctonas y apoyándose en una estructura comercial común para potenciar principalmente la venta en mercados internacionales.

Laya_2El proyecto cuenta con Bodegas Atalaya, una bodega de la Denominación de Origen Almansa (localidad con un bonito castillo situada en el sureste de la provincia de Albacete, entre Valencia, Alicante y Murcia), tierra que en los últimos años ha encontrado un hueco importante en la escena vitivinícola gracias a la llegada de algunas bodegas y a la constancia de muchos agricultores de la zona. En 1966 se funda la denominación y son la Garnacha Tintorera, la Monastrell y la Syrah las uvas que fundamentalmente riegan sus vinos.

Bodegas Atalaya tiene criando en sus barricas de roble francés tres magníficos vinos, Laya, Atalaya y Alaya. El que esta semana os recomiendo es una autentica perla. Laya, un vino que por apenas 6-7 euros cuenta con unos matices propios de un vino que perfectamente podría costar 10 euros más. El Laya 2012 tiene 4 meses de crianza en barrica, está elaborado con 70% Garnacha Tintorera y 30% Monastrell. De alta graduación alcóholica, pero con una elegancia impresionante. Es afrutado, con toques de madera y especias y con un paso por boca y un final muy agradable.

vinosatalaya

Un vino que hay que tener en cuenta porque son pocos los que consiguen tener tal relación calidad precio.

Sus hermanos mayores Atalaya y Alaya también son dignos de probar.



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