Violencia de género: busquemos la zona segura

25 noviembre 2013

Cada 25 de noviembre el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres nos deja un lazo morado y un aluvión de cifras difíciles de digerir:

  • 45 mujeres muertas en lo que va de año víctimas de la violencia de género. 37 niños huérfanos en el mismo tiempo por la misma causa.
  • 700 mujeres asesinadas en una década en crímenes de violencia de género en España.
  • Más de 600.000 mujeres sufren cada año algún tipo de maltrato en España. Solo una cuarta parte se decide a contarlo.

Y así hasta el infinito.

Pero la violencia de género, el maltrato, va mucho más allá del número. Es una de las más viles formas de crueldad humana. Es la destrucción a poquitos. Es la aniquilación del alma ajena. Es el asesinato por capítulos. Es matar en vida.

Prevenir es la clave. Y no parece que no estemos haciendo bien: el 10,5 % de las menores sufre violencia machista y, lo que es peor, muchas no la reconocen o ven en ella una forma de cariño superlativo por parte de quien las maltrata. Por eso no basta con educar en igualdad: hay que enseñar a detectar el maltrato para poder denunciarlo y luchar contra él.

[blockquote]El 10,5 % de las menores sufre violencia machista[/blockquote]

zonaseguraEs lo que la enfermera especialista en Psiquiatría Maribel Maseda denomina La zona seguraun concepto que explica en el libro del mismo nombre (LID Editorial). La zona segura es «un estado sosegado donde no tiene cabida la idea de agresión de índole alguna. Es imposible de contaminar. No hay nada que la destruya. En la zona segura, se convive con cualidades como la confianza, serenidad, aceptación, integración, participación y amor. Sin embargo, elementos creados por el sujeto, como su zona gris, pueden sepultarla y hacerla aún más difícil de encontrar y vivenciar» (p. 20). Esa zona gris es «el espacio que el ser humano crea por temor a situarse de nuevo en su zona segura y volver a perderla» (p. 22).

Recuperar nuestro espacio de zona segura requiere aprender a saber quiénes somos, pasando por encima de lo que otros han querido hacer de nosotros; aprender a querer y ser querida sin entregarse a cambio de una migaja de amor; repartir roles… y, si estás leyendo estas líneas y ya no sabes quién eres ni qué han hecho de ti, ser consciente de que no eres responsable de lo que te sucede, no tener miedo a dar pasos atrás hasta volver a encontrarte y, sobre todo, pedir ayuda para superar el dolor, consciente de que superar no significa olvidar.

Junto a las víctimas de violencia de género que se convierten en números para la estadística hay otras miles de víctimas, silenciosas, menos visibles, a las que su agresor jamás levantó la mano. Que nunca tuvieron un moratón en el cuerpo. Pero que estaban muertas en vida. Son las víctimas de maltrato psicológico. Para quien a estas alturas no caiga en la cuenta de qué es el maltrato psicológico, ahí va una explicación por cuenta de Maribel Maseda: «El maltrato psicológico hace dudar tanto que habitualmente las personas que lo experimentan no saben que son personas muy válidas o con importantes recursos profesionales o personales, a pesar de que en ocasiones suelen estar por encima de la media del maltratador, que ve en su víctima una amenaza a su propia valía y la castiga por ello» (p. 14).

[blockquote]»El maltratador ve en su víctima una amenaza a su propia valía y la castiga por ello», Maribel Maseda [/blockquote]

Frente a tanto dolor hay una salida que empieza por tres números: 016. Es el teléfono de atención a víctimas de violencia de género. Es gratuito y no deja huella en la factura.

Atreverse a contarlo es el primer paso para vencerlo.

[box style=»error»] 016. Teléfono de atención a víctimas de violencia de género. Es gratuito y no deja huella en la factura. [/box]

Por Noelia Jiménez | njimenez [arroba] lasierraconestilo.es